




Hotel Rural Vale Do Rio
Una quinta con energía hidroeléctrica sobre el río Caima
Sobre esta estancia
El Hotel Rural Vale Do Rio ocupa las colinas de Palmaz, a cinco kilómetros de Oliveira de Azeméis, con un concepto inspirado en los cuatro elementos y unas instalaciones que incluyen spa, gimnasio y piscina cubierta climatizada dentro de su propio club de bienestar. Las habitaciones, decoradas con cuidado, se abren a balcones privados sobre el campo, mientras que un baño turco y los masajes completan la oferta de bienestar. Parte de la electricidad del hotel procede de una central hidroeléctrica en el río Caima adyacente, junto con energía solar, y una biblioteca de novelas portuguesas ofrece una opción tranquila entre actividades al aire libre. El restaurante HC sirve especialidades tradicionales del norte de Portugal, con comidas en la terraza exterior cuando el tiempo lo permite, y el hotel queda a distancia razonable de São João da Madeira, Santa Maria da Feira y Aveiro para excursiones por toda la región.
- Entorno rural en quinta
- Piscina cubierta climatizada y spa
- Energía hidroeléctrica y solar
- Restaurante del norte de Portugal
Nuestra opinión
El Hotel Rural Vale Do Rio conviene a quienes buscan un verdadero refugio rural con instalaciones de bienestar reales; la piscina cubierta y el baño turco funcionan incluso fuera de temporada, y el sistema hidroeléctrico ofrece a los viajeros con sensibilidad ecológica algo concreto en lugar de un simple mensaje de marketing. Quienes prefieran caminar hasta la cena en la ciudad sin coche deberían reservar mejor el Hotel Dighton, ya que la ubicación rural, a cinco kilómetros en las colinas de Palmaz, es precisamente el atractivo de esta opción.
- Pide una habitación orientada a la colina al reservar, la vista sobre el campo es el gran atractivo frente al hotel del centro.
- Reserva un masaje o el baño turco al principio de la estancia, el pequeño club de bienestar se llena rápido los fines de semana.
- Cena en la terraza del restaurante HC una tarde despejada, con platos tradicionales del norte y vistas a las colinas.
Por qué nos gusta
- Una piscina cubierta climatizada utilizable todo el año
- Electricidad procedente en parte de una central hidroeléctrica en el río Caima
- Balcones privados con vistas a las colinas de Palmaz
- Una biblioteca de novelas portuguesas para las noches tranquilas
Por qué encanta a los viajerosEl balcón con vistas a las colinas de Palmaz ya justificaba por sí solo los cinco kilómetros desde la ciudad, y la piscina cubierta climatizada convirtió una estancia de octubre en un auténtico paréntesis de bienestar en lugar de un simple desvío al campo. La cena en la terraza del restaurante HC, con platos tradicionales del norte y la central hidroeléctrica del río Caima visible desde el jardín, dio a la estancia una conexión con el paisaje que pocos hoteles de esta parte del distrito de Aveiro logran ofrecer.
Opiniones de huéspedes
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